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enviado el Viernes 4 Mayo 2007

Libro Virtual

Luis Torrecilla Hern谩ndez @ 12:00
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NUEVO CURSO

enviado el Miércoles 1 Septiembre 2010

PADRE QUERBES

Es un placer o铆r hablar sobre temas educativos ahora que el curso pide paso para iniciar su periplo. Con la pasi贸n desmedida y desbocada de quien ama el oficio (de un enamorado, podr铆a decirse) y le sobran experiencias que contar sobre la profesi贸n docente, el ponente nos habla sobre una educaci贸n que ha de tener como centro a la persona, basada en la relaci贸n y en el respeto, metodol贸gicamente fundada en el 鈥渁prender a aprender鈥, constructora de m谩s humanidad y que d茅 sentido a la vida. Casi nada.
Con pinta de joven rebelde -no os fi茅is de mi aspecto, ya tengo cuarenta a帽os, nos dijo a quienes pod铆amos confundirlo con un joven sin experiencia- pero con la sabidur铆a del viejo de la tribu, el conferenciante, Andr茅s Mart铆n Ballesteros, nos ret贸 a nuevos planteamientos educativos: austeridad frente a consumismo, solidaridad frente a individualismo, interioridad frente a divagaciones est茅riles鈥
Recuerdo mis a帽os de formaci贸n en los Cl茅rigos de San Viator y las sabias lecciones que nos daba el padre Jaime G贸mez, un burgal茅s de San Pelayo, sobre la vida en general y la educaci贸n en particular. El padre Jaime, un hombre, un sacerdote, con una generosidad y una altura personal que no he olvidado a pesar de los a帽os transcurridos.
Todo un referente en el barrio de Las Delicias de Valladolid donde ejerce su labor pastoral y donde ha sembrado un estilo que hace inconfundibles a los viatores que se han formado bajo su f茅rula.
Ahora que tanto se habla del car谩cter propio que han de tener los centros de ense帽anza, hay que reconocer que el padre Jaime ha infundido en los centros por los que ha pasado una personalidad y unas formas de ser y de vivir que les distingue de cualquier otro colectivo u orden religiosa.
S茅 que lo est谩 pasando mal. Que la enfermedad hace a帽os que le estrangula con las garras del dolor y del sufrimiento. Por eso le recuerdo a煤n m谩s cuando asisto a cursos educacionales como el que les acabo de indicar.
鈥渓as ideas son cu帽as 鈥搉os dec铆a el padre Jaime- antes o despu茅s terminan abri茅ndose camino鈥. 隆Y qu茅 raz贸n ten铆a!
Recuerdo sus lecciones magistrales, sus ideas progresistas y, a veces, provocadoras que no dejaban indiferente a nadie. Lo peor es la tibieza. Pero sobre todo recuerdo su estilo campechano y fresco. Cercano. Cercan铆a que llevaba y sigue llevando a todos los lugares donde ha impartido docencia.
鈥淪inite parvulos venire ad me鈥 (鈥淒ejad que los ni帽os se acerquen a mi鈥) es el lema de los viatores que Jaime ha llevado a la pr谩ctica con una generosidad y una bonhom铆a que le hacen ser queridos por todos.
Por eso, ahora que septiembre inicia su andadura y los docentes nos ponemos manos a la obra, he querido dedicar este art铆culo a un educador que tan positivamente marc贸 mi vida.
Gracias Jaime.

Luis Torrecilla Hern谩ndez @ 17:45
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ENCUENTROS EN SAJAZARRA

enviado el Viernes 20 Agosto 2010

 Obra de Joan Fontcuberta

Todos los a帽os, cuando el agosto llega, la peque帽a poblaci贸n de Sajazarra, La Rioja, se viste con el traje a帽ejo y desusado de la cultura. Llevo tres veranos asistiendo a los Encuentros de Arte que coordina con gran acierto Carlos Rosales en dicho municipio, y cada vez me sorprenden m谩s los logros conseguidos y la altura que van alcanzando las distintas ediciones. Son ya XXI los encuentros art铆sticos llevados a cabo en el pueblo y este a帽o el convocado ha sido Joan Fontcuberta, premio David Octavious Hill por la Fotografisches Akademie GDL de Alemania, Chevalier de l麓Ordre des Arts et des Lettres por el Ministerio de Cultura en Francia y Premio Nacional de Fotograf铆a en Espa帽a.
Escuchar a Joan en un peque帽o pueblo y formar parte de su proyecto 鈥 un trabajo en fotograf铆a digital basado en una leyenda de dicho municipio, 鈥渓a campana mora鈥, a partir de fotos aportadas por sus habitantes-, es algo que le honra tanto a 茅l como a los coordinadores que han tenido tan brillante idea. Acostumbrados como estamos a que sean las grandes ciudades las que se lleven el gato al agua de las exposiciones art铆sticas m谩s relevantes, que un peso pesado del arte actual se acuerde de un peque帽o municipio, es como para quitarse el sombrero.
Autor de los googlegramas (mosaicos creados a trav茅s de las im谩genes obtenidas en google y que funcionan a modo de 鈥渢eselas鈥), Fontcuberta pasea su talento y su sencillez por el peque帽o municipio riojano que, como si se tratara de un juego de contrastes, hace que su figura se agigante.
Cuando a tantos demagogos y 鈥渆nga帽osos pregoneros鈥 se les llena la boca con la palabra 鈥減ueblo鈥, sin que se hayan dignado acercarse a su t茅rmino municipal, Fontcuberta, como dec铆a aquella canci贸n de Ricardo Cantalapiedra 鈥渂ebe el vino en la taberna鈥 de Sajazarra.
Y junto a los encuentros art铆sticos, el Festival de M煤sica Antigua de Sajazarra que tambi茅n lleva veintiuna ediciones de buena m煤sica. Ha sido todo un privilegio el poder o铆r al bar铆tono Furio Zanasi, cantante especialista en temas de Monteverdi, con unos registros de voz asombrosos. Zanusi, una voz necesaria para quien en cualquier lugar del mundo quiera montar un Ulisse o un Orfeo. El homenaje que rinden a Francesco Rasi tanto 茅l como Eduardo Eg眉ez y su grupo La Chimera, justifican la visita a Sajazarra o a cualquier otro lugar del mundo.
Pero sigan en Sajazarra y degusten la m煤sica sefardita en la voz de Spyridoula Baka, o saboreen la m煤sica instrumental del renacimiento con el grupo La Caravaggia, o se asombren con las composiciones de Don Carlo Gesualdo (1566-1613) o del ya nombrado Claudio Monteverdi (1567-1643) que interpreta, con gran profesionalidad, el grupo The Kassiopeia Quintet, o, en fin , disfruten con las sonatas a tr铆o que compuso en Leipzig el inigualable J.S. Bach con los instrumentistas del grupo Alqhaiconsort.
驴Quieren m谩s?
Pues esperen a la pr贸xima edici贸n y ac茅rquense a Sajazarra. Ocurre todos los a帽os. Cuando el agosto llega.

 Furio Zanasi

Luis Torrecilla Hern谩ndez @ 23:46
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PASEO POR EL ROM脕NICO PALENTINO

enviado el Martes 10 Agosto 2010

Eremitorio de OllerosDecir que la provincia de Palencia atesora una de las m谩s importantes muestras del arte rom谩nico en la Pen铆nsula Ib茅rica no es decir nada nuevo. Peridis y sus 鈥渁migos del rom谩nico鈥 llevan a帽os gritando su existencia y su val铆a. En cualquier caso uno podr铆a preguntarse por qu茅 Palencia y no otra provincia espa帽ola fue la agraciada con el premio al quince, e incluso rizar m谩s el rizo y plantearse por qu茅 el Norte de dicha provincia y no tanto el Sur. 驴Por qu茅?
-Tenemos mucho rom谩nico porque hemos sido muy pobres- fue la escueta y sorprendente respuesta de uno de los gu铆as tur铆sticos con los que nos topamos a lo largo de la ruta (un excelente y apasionado gu铆a de Santa Mar铆a la Real en Aguilar de Campoo).
- La pobreza- continu贸 al ver nuestra sorpresa- nos ha llevado a mantener los templos originarios. En otras zonas, ricas en cereal y en otro tipo de recursos, cuando aquellas primitivas iglesias amenazaban ruina, all谩 por los siglos XVI y XVII, se las ech贸 abajo y se construyeron otras con los nuevos estilos que imperaban por Europa. Aqu铆, no. No hab铆a dinero. Hab铆a que mantener y restaurar.
Peor suerte corrieron los monasterios. Tras las desamortizaciones del XIX y el abandono de sus inquilinos surtieron de material constructivo a unas gentes que no pod铆an permitirse m谩s piedra para sus viviendas que las que hab铆an conformado los ricos monasterios. S贸lo las iglesias monacales se salvaron. Y no todas. Eran lugar sagrado.
Restauraciones posteriores han intentado reparar lo irreparable. Y lo han hecho con mayor o menor fortuna. Que de todo hay en la Vi帽a del Se帽or.
Vayan al Monasterio de Nuestra Se帽ora de Mave, reconvertido en una moderna hospeder铆a, y ver谩n como hay restauraciones que parecen un crimen, hasta el punto de preguntarse uno c贸mo los entendidos, los que tienen que dar los permisos y los dineros, han permitido tama帽a salvajada. Uno entra y se pregunta, sin encontrar respuesta, 驴d贸nde estaba el refectorio?, 驴d贸nde la sala capitular?, 驴d贸nde el claustro?
Vayan a Santa Mar铆a la Real de Aguilar de Campoo y ver谩n, por contra, una restauraci贸n respetuosa e inteligente, a un tiempo, con lo poco que qued贸 del antiguo cenobio.
Mejor suerte tuvieron aquellos que lograron mantener el uso para el que fueron concebidos. San Andr茅s del Arroyo, por ejemplo. Una peque帽a y envejecida comunidad de monjas cistercienses, lo habitan y lo mantienen hasta donde pueden. Que no es poco.
Las Iglesias, los templos, han corrido mejor suerte. Lugar sagrado, como dije, han logrado el secular respeto de los b谩rbaros aut贸ctonos y for谩neos, que se dan y se han dado en cualquier tiempo y lugar. S贸lo el tiempo y sus inclemencias han herido hasta el derrumbe a alguno de ellos. Pero la firmeza de la piedra ha salvado a otros muchos.
A otros, seguramente, un milagro.
驴C贸mo no pensar en el milagro cuando se contempla la portada de la Iglesia Parroquial de San Juan Bautista de Moarves de Ojeda? A quien crea que lo ha visto ya todo en rom谩nico, que se de una vuelta por dicho municipio y ver谩 una de las portadas m谩s espectaculares del rom谩nico. Y que me diga si no es un milagro la conservaci贸n secular de tal maravilla.
Entre desastres reparadores, aciertos y milagros se halla todo un conjunto templario que hay que visitar y saborear: la ermita de San Pelayo de Perazancas de Ojeda con unas impresionantes pinturas del XII; el templo de San Juli谩n y Santa Basilisa de Rebolledo de la Torre con una galer铆a que le da una personalidad 煤nica; la ermita de Santa Cecilia de Aguilar de Campoo con notables capiteles -el de la matanza de los santos inocentes es, sin exagerar, el m谩s bello del rom谩nico norte- y con una excelente gu铆a -que no s贸lo de piedras vive el viajero- que dice lo que siente y siente lo que dice (隆qu茅 importantes son los gu铆as!, se帽ores del Patrimonio); el eremitorio de Olleros de Pisuerga, excavado en la roca y calificado como 鈥渓a bas铆lica del eremitismo rupestre鈥濃 un largo muy largo ec茅tera de impresionantes monumentos que han logrado sobrevivir al tiempo y a la historia, gracias, entre otras cosas, a ideas y pasiones como las que lleva a cabo Jos茅 Mar铆a P茅rez Gonz谩lez, 鈥淧eridis鈥, y su Fundaci贸n Santa Mar铆a la Real. 隆脕nimo y que no decaiga!

Luis Torrecilla Hern谩ndez @ 8:34
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LA GUARE脩A: MOTIVOS PARA LA ESPERANZA

enviado el Viernes 30 Julio 2010

CLAUDIO MOYANO

La comarca que se divierte y rememora unida, permanece unida; podr铆amos decir parafraseando una sentencia que se hizo famosa hace ya algunos a帽os. 脷ltimamente la comarca zamorana de La Guare帽a lleva a cabo dos conmemoraciones que no se encontraban en su calendario festivo a帽os atr谩s. Una es la celebraci贸n del d铆a de la Mancomunidad en el que se re煤nen, en uno de sus municipio y por rotaci贸n, los pueblos de la comarca para convivir y disfrutar; y otra la conmemoraci贸n de unos sucesos hist贸ricos que se dieron en su geograf铆a durante la invasi贸n napole贸nica en los primeros a帽os del siglo XIX: los combates de Ca帽izal y la Marcha Paralela.
Acabo de vivir el segundo de los eventos expuestos anteriormente: La III Recreaci贸n Hist贸rica de La Marcha Paralela, con recreadores llegados de Villamor de los Escuderos, Castrillo de la Guare帽a, Fuentesa煤co, Guarrate, Vallesa, El Olmo de la Guare帽a y Ca帽izal (por nombrar solamente a los de la comarca) y las sensaciones han sido esperanzadoras y positivas.
Hay uni贸n y hay ganas de hacer cosas dentro del negro marco que aportan las cifras poblacionales y econ贸micas. Municipios que contaban hace un siglo con cerca de 2000 habitantes han sufrido y sufren una sangr铆a poblacional que los acerca a los 400. Y de econom铆a 驴qu茅 les voy a contar? La agricultura pronto ser谩 una de las asignaturas de la clase de arqueolog铆a en Atapuerca.
Casas palaciegas que gozaron de un esplendor secular, ven como les llega el derrumbe sin que ninguna administraci贸n haga nada por remediarlo. Ah铆 tienen la Casa Blasonada de Ca帽izal, declarada Bien de Inter茅s Cultural hace casi veinte a帽os, que se cae sin que nadie ponga (o pongamos) remedio alguno.
Pero hay razones para la esperanza. O eso quiero creer. El movimiento asociativo que llevan a cabo los distintos municipios permite mantener un atisbo de optimismo, una leve sospecha de que no todo est谩 perdido. Asociaciones como Cativi (Caballistas de la Tierra del Vino) de Villamor de los Escuderos; o el Club Deportivo Ecuestre Virgen de La Antigua de Fuentesa煤co; o la Asociaci贸n Cultural Pro-Ca帽izal, o las distintas asociaciones de mujeres de los municipios (como la Asociaci贸n Cultural de Mujeres la Asunci贸n de Guarrate, por poner un ejemplo)鈥os hacen pensar que puede haber una inflexi贸n ante tanto abandono y maltrato. Y nos confirman en lo que ya sab铆amos: que es necesario asociarse para lograr cosas, que nadie nos va a dar nada si vamos a lo nuestro y por libre鈥
Luis Miguel de Dios, periodista nacido en la Guare帽a, nos regal贸 鈥渆n romance鈥 el preg贸n que abr铆a la recreaci贸n hist贸rica con la sabidur铆a vieja que atesoran los hombres y mujeres del sur de la provincia zamorana. Fil贸sofos en un mundo que desaparece y que casi todos abandonan. Maestros en el arte del decir. Poetas de trigales. Artesanos del vino.
Y es que se nota. Se nota que la comarca estuvo en su momento -en los inicios de la ense帽anza obligatoria- en la vanguardia de las actividades y resultados escolares (basta asomarse a la historia de la educaci贸n de finales del XIX y principios del XX); y que la persona que m谩s ha influido en la educaci贸n en Espa帽a, don Claudio Moyano, era natural de esta comarca (el ordenamiento legislativo que impuls贸 en 1856 tendr铆a una vigencia de m谩s de cien a帽os). Se nota en el buen decir. En la cultura que aflora entre sus gentes a nada que se escarba.
La Guare帽a, una comarca olvidada en una provincia olvidada. Una geograf铆a de pueblos que perdi贸 con el desarrollismo su industria m谩s valiosa: sus propios hijos. Caer en la cuenta de la propia situaci贸n, ser consciente del mal que nos asola, es el primer paso para salir del pozo. Pero hay que darlo. Y eso es lo que parece que est谩 pasando. Por eso, pienso, hay razones para la esperanza鈥unque, como dir铆a uno de esos sabios de la Guare帽a, el tiempo dir谩鈥

Luis Torrecilla Hern谩ndez @ 8:40
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ALKAID

enviado el Martes 20 Julio 2010

 Presentaci贸n de Alkaid

Julio. El sol escupe plomo derretido. Los sentidos se embotan. El pensamiento se muestra perezoso y hay una tendencia a no cavilar en cosas serias. A dejarse llevar. Es tiempo de sequ铆a. En todos los 贸rdenes.
Pero ocurre el milagro: sale a la calle el nuevo n煤mero de Alkaid, esa revista multitem谩tica que dirige con sabidur铆a vieja Pilar Iglesias de la Torre. Alkaid: agua fresca de manantial para quien se arrastra por un desierto interminable. La leo despacio, como el hambriento que alarga bocados para no terminar con la dicha del comer. Saboreo despacio sus art铆culos. Aqu铆 escribe V铆ctor Manuel Caba帽ero Mart铆n sobre la II Edici贸n del premio de Investigaci贸n Hist贸rica 鈥淓milio de Diego鈥, all铆 Roberto L茅rida Lafarga sobre las tecnolog铆as y su servicio a la comunidad educativa; m谩s ac谩 Sergio Pardo Iglesias nos deleita sobre los sistemas de informaci贸n geogr谩fica y la vida cotidiana; all谩 Pilar Iglesias nos asesora sobre el turismo rural solidario; ah铆 mismo Javier Guijarro Ceballos nos sorprende con la Ant谩rtica y uno de sus primeros documentalistas Herbert G. Point; un poco m谩s all谩 Francisco Jos茅 Segovia Ramos nos refiere la visi贸n que de la guerra ten铆a un general prusiano :Clausewitz; a este lado la poes铆a de Luisa Arellano G贸mez, Enrique Gracia Trinidad, Nuria Ruiz de Vi帽aspre, Antonio Justel Rodr铆guez y Pilar Iglesias de la Torre. Pero hay m谩s platos y a煤n no estoy saciado. Diego Fern谩ndez Garc铆a nos asesora sobre el Museo de Miniaturas Militares Ciudadela de Jaca y nos convence de que las miniaturas son algo m谩s que una diversi贸n; Rafael Pardo Almud铆 nos recuerda una tragedia olvidada: el desastre de Bopal y nos da la informaci贸n necesaria y precisa sobre los componentes qu铆micos que causaron tal cat谩strofe en la empresa Union Carbide India Limited; Marcos Porqueras Moreno nos habla de la 鈥淔undaci贸n + 脕rboles鈥 creada por la empresa agroforestal Maderas Nobles de la Sierra de Segura con el loable prop贸sito de sensibilizar y educar en el respeto al medio ambiente. Y ya a los postres Tania Pardo Iglesias nos ilustra sobre el Serbal silvestre, tambi茅n llamado Serbal de los cazadores o pajarero (sus frutos se empleaban como cebo para cazar p谩jaros); y Pilar Iglesias, que sabe de nuestro tedio y nuestro agobio, nos pasea por el Valle del Gaube (en plenos Pirineos franceses) a quienes con tanta sequedad y tanta calorina hemos perdido el coraz贸n.

鈥淗ab铆a perdido el coraz贸n
en un torrente de continuos desvar铆os, un sin saber
caminando por la oscura senda de la incertidumbre,
recorriendo los desiertos en zig-zag鈥ab铆a perdido el coraz贸n
que yac铆a en un presente ex谩nime,
aterido y devorado por los pseud贸podos de la desolaci贸n,
con el futurible inconcluso decapitado por debilidad鈥.

Pilar Iglesias de la Torre: 鈥淓n el conf铆n de los secretos鈥.

Como les dije: Alkaid. Un todoterreno de cultura. Un men煤 de ideas para est贸magos exigentes. 隆Ah! Y todo ello aderezado con las exquisiteces pict贸ricas de Agust铆n Espina y su arte nuevo digital.

Luis Torrecilla Hern谩ndez @ 11:26
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UNA IMAGEN

enviado el Lunes 12 Julio 2010

 BARRENDERA

La noche ha sido larga. La victoria del combinado espa帽ol de f煤tbol en el otro extremo del mundo, ha llevado a todo un Apocalipsis festivo: cl谩xones enloquecidos, gritos patri贸ticos, llamear de estandartes por doquier鈥
La ma帽ana es otra cosa. Cada cual duerme su embriaguez de victoria y excesos.
Aunque no todos.
Los barrenderos -ahora llamados personal del servicio de limpieza- se aprestan a recoger los restos del combate nocturno: todo un mar de latas, pl谩sticos, cristales, despojos鈥
Y entonces la veo. Es una joven barrendera enfundada en su uniforme oficial: chaleco verde fosforescente, pantal贸n oscuro y botas altas.
Uno de tantos funcionarios que ver谩n su sueldo menguado por la crisis. Pero hoy nadie se acuerda de la maldita crisis.
La muchacha, con una enorme escoba de bruja y un recogedor de mango alto, como armas, conduce su carro de basura con la precisi贸n y la destreza que da el oficio.
Pero eso no es todo. A juego con los tiempos y en consonancia con el entorno rojigualda que florece en balcones y veh铆culos, ella tambi茅n lleva su bandera adornando su utillaje.
鈥淏anderita t煤 eres roja, banderita t煤 eres gualda鈥.
No pude por menos de robar esa imagen, que refleja como pocas la catarsis colectiva de las victorias deportivas, y ofrec茅rsela a mis lectores.
No s茅 a ustedes, pero a m铆 un carro de basura adornado con la ense帽a nacional me parece que adquiere por momentos la nobleza de una berlina real. Y ella, la damisela rubia botella, se convierte a mis ojos en 鈥渓a libertad guiando al pueblo鈥 de Delacroix.
驴No avanza como aqu茅lla, entre ruinas, con el paso decidido de la victoria final?
Lo que pase ma帽ana ser谩 otra historia. Tema de otro cantar.
Qu茅dense con esta imagen. Resume el 茅xtasis de la gloria vivida por todo un pa铆s en un caluroso d铆a del mes de julio.
Cuando pasemos por caja y veamos la delgadez anor茅xica de nuestra n贸mina o nos toque alimentar la insaciable cola del paro, 隆隆que nos quiten lo 鈥渂ailao鈥!!

Luis Torrecilla Hern谩ndez @ 22:33
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LA COMARCA DE LA GUARE脩A UNIDA POR LA HISTORIA

enviado el Miércoles 30 Junio 2010

Smith y JuanaNo es f谩cil unir voluntades cuando se trata de todo un pueblo. Y menos cuando es una comarca la implicada en realizar o rememorar un hecho que exige el esfuerzo de todos.
Hace 198 a帽os entre el 18 y el 22 de Julio y en plena Guerra de la Independencia Espa帽ola ocurrieron una serie de acontecimientos que los habitantes de la comarca zamorana de La Guare帽a conmemoran cada dos a帽os.
Sin subvenciones oficiales que los avalen, sin recreadores profesionales que lleguen de otras latitudes, sin apenas ayuda institucional, los hombres y mujeres de la Guare帽a sacan adelante una recreaci贸n que une historia y fiesta durante los calurosos d铆as del mes de Julio.
Hombres y mujeres de Ca帽izal, Fuentesa煤co, Castrillo de la Guare帽a, Villamor de los Escuderos, Guarrate, El Olmo, Vallesa鈥parcan diferencias y localismos est茅riles y se unen para recrear unos hechos que vivieron sus antepasados y que a煤n perduran en la memoria colectiva de sus gentes.
Los combates de Ca帽izal, la batalla de Castrillo, el apresamiento del general de dragones franc茅s Carrie, la Marcha Paralela鈥on recreados con el rigor y la pasi贸n que exige la historia m谩s cercana y sentida.
Y junto a los comarcanos, los Voluntarios de Astorga, estos s铆, profesionales de los eventos hist贸ricos. Astorganos dirigidos por Anselmo Garc铆a Fuertes un historiador riguroso y profundo, miembro de la Asociaci贸n Napole贸nica Espa帽ola y autor de varias publicaciones sobre la Guerra de la Independencia. Y con los de Astorga, los de Valladolid, Bilbao, Barcelona, Madrid鈥
Si quieren acompa帽arnos quienes visitan este cuaderno de bit谩cora, podr谩n hacerlo los pr贸ximos 23 y 24 de julio. Nuestro paseo por la historia lo iniciaremos en Castrillo de la Guare帽a con el preg贸n de Luis Miguel de Dios, periodista y natural de Guarrate, hombre de compromisos y de palabra. Ya en Ca帽izal recrearemos el apresamiento del General de Dragones franc茅s Jean-Auguste Carrie de Boissy y tras la 鈥渕archa de los faroles鈥 y el recibimiento de Wellington en Ca帽izal, descansaremos para poder realizar el s谩bado por la ma帽ana la 鈥淢archa Paralela鈥 entre las localidades de El Olmo y Vallesa.
Entre los recreadores estar谩n Wellington y Marmot, tambi茅n sus generales, pero junto a estos se hallar谩n muchas mujeres y, entre ellas, Juana Ponce de Le贸n, la esposa del general del Primer Batall贸n del 95 de Rifles, Harry Smith. Rescatada del olvido por la escritora Cristina Morat贸, Lady Smith, como ser铆a conocida Juana tras su matrimonio, hab铆a perdido a sus padres en el asalto a Badajoz en el mes de abril de 1812 -3 meses antes de los combates en La Guare帽a- tras lo cual se convirti贸 en la esposa del general vencedor. Aquella hermosa muchacha de 14 a帽os era bisnieta de Juan Ponce de Le贸n conquistador de Puerto Rico y descubridor de La Florida.
Juana, que se neg贸 desde un principio a ir a Londres con la familia de su marido, acompa帽贸 a este en todas las batallas en las que particip贸 el ej茅rcito de Wellington: Ca帽izal, Arapiles, Vitoria, Waterloo鈥 En 1847 su marido, con el t铆tulo de Sir otorgado por la reina Victoria, fue nombrado Gobernador y alto Comisionado de El Cabo. Hasta all铆 le acompa帽贸 Juana y Smith agradecido dio el nombre de su mujer a una de las ciudades sudafricanas que fund贸 y que cuenta actualmente con cerca de 300.000 habitantes: Ladysmith.
Como tantas mujeres Juana vio su vida alterada por la crisis abierta en 1808. El doble proceso de guerra y revoluci贸n hizo que muchas de ellas asumieran roles tradicionalmente masculinos (como la lucha armada o la colaboraci贸n estrat茅gica en el combate), salieran a la luz, al espacio p煤blico, y se convirtieran en sujetos activos de su propia historia, protagonizando un cambio pol铆tico y social del que hoy son herederas tantas mujeres.
Al conocer los sacrificios de esta mujer extreme帽a, de Juana Ponce de le贸n, el duque de Wellington dej贸 escrito: 鈥渆s una aut茅ntica hero铆na, la digna sucesora de Agustina de Arag贸n鈥.

Luis Torrecilla Hern谩ndez @ 9:31
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UNA HISTORIA DE AMOR Y OSCURIDAD

enviado el Domingo 20 Junio 2010

Amos y sus padres

Sorprendente Amos Oz. El escritor hebreo, premio Israel de Literatura en 1988 y premio Pr铆ncipe de Asturias en el a帽o 2007, maneja la pluma con oficio y con pasi贸n, no hay duda. Estoy leyendo su novela autobiogr谩fica 鈥渦na historia de amor y oscuridad鈥, sorprendido por su capacidad narrativa para contar lo que cuenta. No es f谩cil. No ha tenido que ser nada f谩cil tejer el lienzo de vivencias familiares -alguna muy dolorosa- que se remontan al siglo XIX (en alg煤n caso mucho m谩s atr谩s) y reflejar en un tapiz literario inigualable la historia de la creaci贸n del estado sionista o Eretz Isarael, como dice el autor.
Sorprende Amos Oz, el escritor que de peque帽o ten铆a un sue帽o: convertirse en libro. Por su autobiograf铆a desfila toda una pl茅yade de personajes m谩s o menos relacionados con la cultura hebrea; hombres y mujeres llegados desde la di谩spora a Jerusal茅n -a煤n bajo dominio brit谩nico- desde distintas naciones de Europa. Como sus padres que emigraron en 1917 de Odesa a Vilna y de all铆 al Mandato Brit谩nico de Palestina, donde arribaron en 1933, seis a帽os antes del nacimiento de Amos.
Pero son los personajes femeninos quienes dan cuerpo y consistencia a la urdimbre de esa gran alfombra familiar que con tanta precisi贸n y tanto coraje retrata Amos.
Como la t铆a Tzipora mujer de Yosef Klausner profesor de literatura hebrea en la Universidad de Jerusal茅n y representante de los estudiantes jud铆os en el primer congreso sionista de Basilea, quien en las conversaciones de sobremesa con sus invitados mientras 茅l 鈥渟e sentaba a la cabecera de la mesa rebosante de elocuencia, ella estaba a sus pies con su delantal blanco, sirviendo o esperando a que la necesitasen鈥. Y lo que necesitaban era adem谩s de las ardientes sesiones literarias de su marido algo tan prosaico como t茅, pasteles bizcochos y mermelada casera.
La t铆a Tzipora era para su marido en palabras de Oz 鈥渕adre, esposa, hija peque帽a y escudera鈥.
O como la se帽ora Agnon, mujer de Shmuel Yosef Agnon primer escritor en lengua hebrea galardonado con el Premio Nobel de Literatura en 1966, a cuya casa asist铆an sus padres tras dejar la de su t铆o Yosef. En una ocasi贸n el futuro nobel tuvo que cortar las inoportunas intervenciones de su mujer con un 鈥減or favor, perm铆teme ser el se帽or de la casa mientras est茅n aqu铆 los invitados. Cuando se vayan ser谩s t煤 la patrona鈥.
O la abuela paterna Shlomit 鈥渄ama amante de los libros y conocedora del alma de los escritores鈥, obsesionada por las infecciones y los microbios que 鈥渕uri贸 de tanta limpieza鈥︹ y que le recomendaba 鈥渟i ya no te quedan m谩s l谩grimas, no llores. R铆e.鈥 Frases proverbiales las de aquella abuela como cuando le dijo: 鈥渆se intelectual se ha vuelto tan intelectual que ya no comprende nada鈥 o 鈥渄uele tanto, tanto, que hasta empieza a ser gracioso鈥.
Tambi茅n la t铆a Sonia que le narra la historia de sus ancestros maternos en Rovno la ciudad que pasar铆a de Rusia a Polonia y de Polonia a Rusia en la anexiones sin fin de aquella Europa de entreguerras y que les obligaba a hablar tanto a ella como a sus hermanas en polaco o en ruso seg煤n las circunstancias. O en el hebreo aprendido en el Instituto para que sus padres no las entendiesen (sus padres hablaban entre ellos en yiddish con el mismo fin). Aquel babel ling眉铆stico hac铆a que la t铆a Sonia fuese llamada Sonitshka por su madre, Shurele por su padre y Sara por sus profesores de hebreo.
O como su madre Fania Mussman, que hab铆a estudiado en Praga historia y filosof铆a, y que le contaba extra帽as, asombrosas y escalofriantes historias hasta que un d铆a, cuando Amos ten铆a 12 a帽os, decidi贸 marcharse con la muerte sin 鈥渦n abrazo, sin una explicaci贸n鈥.
La mezcla de las vivencias familiares y pol铆ticas alcanzan su cenit cuando recuerda que en la casa de su t铆a Haya (hermana de Sonia y de Fania), lugar de alojamiento del general Yigal Yadin, responsable de operaciones durante la guerra de la independencia y espacio de reuniones nocturnas de los dirigentes de la Hagan谩, 鈥渢res a帽os m谩s tarde mi madre puso fin a su vida鈥.
El hombre que de peque帽o quer铆a crecer y ser libro, Amos Oz, dijo en una entrevista que si tuviera que resumir en una sola palabra de qu茅 trataba su trabajo dir铆a que de 鈥渇amilias鈥, en dos de 鈥渇amilias desgraciadas鈥 y en tres 鈥渓ee mis libros鈥.
A eso voy.

Luis Torrecilla Hern谩ndez @ 16:02
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CANTA Y NO LLORES

enviado el Jueves 10 Junio 2010

 CANTANDO BAJO LA LLUVIA

Sali贸 del portal y, cantando, tir贸 la bolsa de la basura en el contenedor correspondiente. 驴Cantando? S铆, como les cuento, cantando. Como hac铆amos antes 隆vaya! Ni que decir tiene que me qued茅 confuso y un tanto extra帽ado. 隆Hac铆a tanto tiempo que no o铆a cantar a alguien! A alguien que estuviera en su sano juicio, quiero decir.
鈥淨uien canta sus males espanta鈥 sentenciaba un viejo aforismo de cuando se cantaba. Pero ya no se canta como antes. Mejor dicho: ya no se canta rien de rien, que dicen los franceses. 驴Recuerdan como cant谩bamos todos en la Espa帽a de la postguerra? Eran a帽os de subdesarrollo. De necesidades. De crisis permanente, para que nos entendamos. Aunque entonces no lo sab铆amos ni nuestro vocabulario llegaba a tales exquisiteces 隆pobres! Pero se cantaba como si fu茅ramos grillos en un sarao nocturno. Cant谩bamos hasta la tabla de multiplicar, que ya es cantar. Todos 茅ramos cantantes o aspirantes a serlo. Los ni帽os nos cre铆amos 鈥渆l peque帽o ruise帽or鈥 y como Joselito lanz谩bamos nuestros gorgoritos a diestro y siniestro sin verg眉enza ajena. Los padres鈥βu茅 decir de nuestros padres! Se sent铆an Antonio Molina, Rafael Farina, Juanito Valderrama, Juan Legido鈥 o todos a la vez鈥 驴Y nuestras madres?, pues ellas tampoco se quedaban mancas, que cantaban como posesas mientras remendaban nuestra sobria vestimenta, que no eran tiempos de tirar nada. 鈥淵o ten铆a una casita peque帽ita en Canad谩鈥, tarareaban por todas partes, preparando ya la burbuja inmobiliaria que dejar铆a, d茅cadas despu茅s, sin canto y sin habla a sus tiernos reto帽os.
En el verano la trilla se llenaba de melod铆as que arrullaban su recorrido a ninguna parte; y en el oto帽o, mientras la sementera, las mulas avanzaban al paso alegre de la canci贸n de turno.
Los abuelos tambi茅n cantaban. Abuelos impedidos, encorvados como el cayado que apenas les sosten铆a, cantaban como si nada. Como si ya les hubiera llegado los a帽os del Inserso. O se hubiera inventado Benidorm. Con lo que quedaba todav铆a. Recuerdo a uno que canturreaba una melod铆a que me escandalizaba en sus inicios 鈥淰en Cirila, ven, que me la, que me la鈥︹ pero que resolv铆a, al fin, airoso y jaranero sin ocasionarme trauma sexual alguno 鈥渜ue me late el coraz贸n鈥. Era una canci贸n de antes de la guerra.
Cantaba todo el mundo. Los j贸venes no digamos. Y m谩s si estaban enamorados hasta las cachas, como suelen. 鈥淵a llega la estudiantina, la estudiantina lleg贸oooo鈥濃 uno miraba y no ve铆a llegar a nadie. Aunque al final alguna muchacha se quedaba embelesada creyendo ser aquella mujer que ve铆a el zang贸n: 鈥測 una mujer la ilumina con su mirada desde un balc贸n鈥.
Jo, 隆c贸mo se cantaba antes! Y dicen que 茅ramos pobres. Pues lo ser铆amos. Que no voy a decir yo que no. Pero, 隆隆como cant谩bamos!!
Ahora s贸lo cantan cuatro monos en la tele y los dem谩s les miramos boquiabiertos. Todos convertidos en 鈥渁t贸nitos palurdos sin danzas ni canciones 鈥 que dir铆a Machado. Son otros tiempos. Y a quien vemos cantando por la calle le rehuimos como la peste. Seguro que no est谩 bien de la chaveta, decimos para tranquilizarnos mientras le esquivamos al cruzar. Seguro que es un majara. Y m谩s ahora. Con la que est谩 cayendo.
A no ser que sea un futbolista del mundial o un presidente de la banca 隆claro!
Por no cantar ya no cantan como antes ni los ni帽os de San Ildefonso. 驴Recuerdan la loter铆a de Navidad? Aquellos tonos, aquellas cadencias que empleaban cuando las millonarias pesetas, o铆dos en aquellos hogares de lumbre con morcilla y pan con manteca. Ya no suenan lo mismo. Por muchos euros que tengamos ahora. 鈥溌÷÷incuenta mil peeeseeeeetaaaaaaaaas!!!鈥.
Hicimos mal en dejar de cantar. 隆Serv铆a para espantar tantos males! Era la mejor aspirina. El mejor remedio para sacar pecho al toro del hambre.
Incluso hoy, seguro que el d茅ficit p煤blico ser铆a menos d茅ficit si te lo dicen cantando o cantas mientras te lo dicen. Seguro.
En cualquier caso, si quieren probar el valor saludable que tiene el cantar, p贸nganse a ver el telediario y cuando lleguen las noticias econ贸micas -suelen abrir el noticiario (la crisis econ贸mica) y tambi茅n cerrarlo (los futbolistas y sus primas millonarias)- canten conmigo: 鈥溌y!, 隆ay! 隆ay! 隆ay! Canta y no llores鈥orque cantando se alegran cielito lindo los corazones鈥.
Y si se sienten aliviados, pues bueno.

Luis Torrecilla Hern谩ndez @ 17:39
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